Vigilia Prolongada

Copiado al portapapeles

Abre Facebook y pégalo en tu publicación.

Old Testament Reading 1 Gn 11:1-9

Tenía la tierra entera una misma lengua y las mismas palabras. Mas cuando (los hombres) emigrando desde el Oriente hallaron una llanura en la tierra de Sinear, donde se establecieron, se dijeron unos a otros: “Vamos, fabriquemos ladrillos, y cozámoslos bien.” Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el betún les sirvió de argamasa. Y dijeron, pues: “Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cumbre llegue hasta el cielo; hagámonos un monumento para que no nos dispersemos sobre la superficie de toda la tierra.” Pero Yahvé descendió a ver la ciudad y la torre que estaban construyendo los hijos de los hombres. Y dijo Yahvé: “He aquí que son un solo pueblo y tienen todos una misma lengua. ¡Y esto es solo el comienzo de sus obras! Ahora, nada les impedirá realizar sus propósitos. Ea, pues, descendamos, y confundamos allí mismo su lengua, de modo que no entienda uno el habla del otro.” Así los dispersó Yahvé de allí por la superficie de toda la tierra; y cesaron de edificar la ciudad. Por tanto se le dio el nombre de Babel; porque allí confundió Yahvé la lengua de toda la tierra; y de allí los dispersó Yahvé sobre la faz de todo el orbe.

Old Testament Psalm 1 Sal 33:10-11, 12-13, 14-15

Yahvé desbarata los planes de las naciones, deshace los designios de los pueblos. Mas los planes del Señor permanecen eternamente; los designios de su corazón, de generación en generación.

12. ¡Dichoso el pueblo que tiene por Dios a Yahvé, dichoso el pueblo que Él escogió para herencia suya! Yahvé mira desde lo alto de los cielos, ve a todos los hijos de los hombres.

Desde el lugar de su morada fija sus ojos, sobre todos los que habitan la tierra. Él, que formó el corazón de cada uno, presta atención a todas sus acciones.

Old Testament Reading 2 Ex 19:3-8a, 16-20b

Moisés subió hacia Dios, y le llamó Yahvé desde el monte, diciendo: “Así dirás a la casa de Jacob y anunciarás a los hijos de Israel: Vosotros habéis visto lo que he hecho a los egipcios, y cómo os he llevado sobre alas de águila y os he traído a Mí. Ahora, pues, si de veras escuchareis mi voz y guardareis mi pacto, seréis entre todos los pueblos mi propiedad particular, pues mía es toda la tierra. y seréis para Mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel.” Fue Moisés y convocó a los ancianos del pueblo, a los cuales expuso todas estas palabras según Yahvé le había mandado. Y todo el pueblo respondió a una voz, diciendo: “Haremos todo cuanto ha dicho Yahvé.” Y Moisés llevó a Yahvé la respuesta del pueblo.

Al tercer día, al rayar el alba, hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre el monte, y también un toque penetrante de trompeta; por lo cual todo el pueblo que estaba en el campamento comenzó a temblar. Entonces Moisés hizo salir al pueblo del campamento para ir al encuentro de Dios, y se apostaron al pie del monte. Todo el monte Sinaí humeaba, porque Yahvé descendía sobre él en medio de fuego. Este humo subía como el humo de un horno, y todo el monte temblaba fuertemente. El sonido de la trompeta se sentía cada vez más fuerte; mientras Moisés hablaba y Dios le respondía con voz (de trueno). Después, cuando Yahvé había descendido sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte, llamó a Moisés a la cumbre del monte y Moisés subió,

Old Testament Psalm 2 Dan 3:52, 53, 54, 55, 56

Bendito eres Tú, Señor, Dios de nuestros padres, digno de ser alabado y glorificado y ensalzado por todos los siglos. Bendito sea tu santo y glorioso Nombre, digno de ser alabado y ensalzado por todos los siglos.

Bendito eres Tú en el Templo santo de tu gloria, y sobre todo loor, y sobre toda gloria por los siglos.

Bendito eres Tú en el trono de tu reino, y sobre todo loor y sobre toda gloria por los siglos.

Bendito eres Tú que penetras los abismos y te sientas sobre querubines, y eres digno de loor y de ser ensalzado por los siglos.

Bendito eres en el firmamento del cielo, y digno de loor y de gloria por los siglos.

Old Testament Reading 3 Ez 37:1-14

Vino sobre mí la mano de Yahvé: Yahvé me sacó fuera en espíritu, y me colocó en medio de la llanura, la cual estaba llena de huesos. Y me hizo pasar junto a ellos, todo en torno; y he aquí que eran numerosísimos. Estaban (tendidos) sobre la superficie de la llanura y secos en extremo. Y me dijo: “Hijo de hombre, ¿acaso volverán a tener vida estos huesos?” Yo respondí: “Yahvé, Señor, Tú lo sabes.” Entonces me dijo: “Profetiza sobre estos huesos, y diles: ¡Huesos secos, oíd la palabra de Yahvé! Así dice Yahvé a estos huesos: He aquí que os infundiré espíritu y viviréis. Os recubriré de nervios, haré crecer carne sobre vosotros, os revestiré de piel y os infundiré espíritu para que viváis; y conoceréis que Yo soy Yahvé.” Profeticé como se me había mandado; y mientras yo profetizaba he aquí que hubo un ruido tumultuoso, y se juntaron los huesos, cada hueso con su hueso (correspondiente). Y miré y he aquí que crecieron sobre ellos nervios y carnes y por encima los cubrió piel; pero no había en ellos espíritu. Entonces me dijo: “Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al aliento: Así dice Yahvé, el Señor: Ven, oh espíritu de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.” Profeticé como Él me había mandado; y entró en ellos el espíritu, y vivieron y se pusieron en pie, (formando) un ejército sumamente grande. Entonces me dijo: “Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Mira cómo dicen: «Se han secado nuestros huesos y ha perecido nuestra esperanza; estamos completamente perdidos». Por eso profetiza, y diles: Así dice Yahvé, el Señor: He aquí que abriré vuestros sepulcros y os sacaré de vuestras tumbas, oh pueblo mío, y os llevaré a la tierra de Israel. Y al abrir Yo vuestros sepulcros y al sacaros de vuestras tumbas, conoceréis, oh pueblo mío, que Yo soy Yahvé. E infundiré en vosotros mi espíritu y viviréis, y os daré reposo en vuestra tierra; y conoceréis que Yo, Yahvé, lo he dicho, y Yo lo hago, dice Yahvé.”

Old Testament Psalm 3 Sal 107:2-3, 4-5, 6-7, 8-9

Así digan los rescatados de Yahvé, los que Él redimió de manos del enemigo, y a quienes Él ha congregado de las tierras del Oriente y del Occidente, del Norte y del Mediodía.

Erraban por el desierto, en la soledad, sin hallar camino a una ciudad donde morar. Sufrían hambre y sed; su alma desfallecía en ellos.

Y clamaron a Yahvé en su angustia, y Él los sacó de sus tribulaciones. Y los condujo por camino derecho, para que llegasen a una ciudad donde habitar.

Den gracias a Yahvé por su misericordia, y por sus maravillas en favor de los hijos de los hombres. Porque sació al alma sedienta, y a la hambrienta colmó de bienes.

Old Testament Reading 4 Jl 3:1-5

Pues he aquí que en aquellos días y en aquel tiempo, cuando Yo repatriare a los cautivos de Judá y de Jerusalén, congregaré a todos los gentiles y los haré bajar al valle de Josafat; y allí disputaré con ellos en favor de mi pueblo e Israel, la herencia mía, que ellos esparcieron entre las naciones, repartiéndose entre sí mi tierra. Echaron suertes sobre mi pueblo, y dieron un muchacho por una prostituta; y vendieron una doncella por vino para beber. En fin ¿qué sois vosotros para Mí, oh Tiro y Sidón, y todas las regiones de Filistea? ¿Por ventura queréis vengaros de Mí? Si queréis vengaros de Mí, ligera y prontamente haré recaer vuestra maldad sobre vuestra cabeza. Porque tomasteis mi plata y mi oro, y os llevasteis a vuestros templos mis joyas preciosas,

Old Testament Psalm 4 Sal 104:1-2, 24, 35, 27-28, 29-30

1. ¡Bendice a Yahvé, alma mía! ¡Yahvé, Dios mío, cuán grande eres! Te has vestido de majestad y de belleza, envuelto en luz como en un manto. Extendiste el cielo como un cortinaje;

24. ¡Cuán variadas son tus obras, oh Yahvé! Todo lo hiciste con sabiduría; llena está la tierra de tus riquezas.

35. ¡Sean quitados de la tierra los pecadores y no haya más impíos! ¡Bendice, alma mía, a Yahvé! ¡Hallelú Yah!

Todos esperan de Ti que a su tiempo les des el alimento. Se lo das y ellos lo toman; al abrir Tú la mano se hartan de bienes.

Si Tú escondes el rostro, desfallecen; si retiras Tú su aliento, expiran, y vuelven a su polvo. Cuando envías tu soplo, son creados, y renuevas la faz de la tierra.

Epístola Rom 8:22-27

Sabemos, en efecto, que ahora la creación entera gime a una, y a una está en dolores de parto. Y no tan solo ella, sino que asimismo nosotros, los que tenemos las primicias del Espíritu, también gemimos en nuestro interior, aguardando la filiación, la redención de nuestro cuerpo. Porque en la esperanza hemos sido salvados; mas la esperanza que se ve, ya no es esperanza; porque lo que uno ve, ¿cómo lo puede esperar? Si, pues, esperamos lo que no vemos, esperamos en paciencia. De la misma manera también el Espíritu ayuda a nuestra flaqueza; porque no sabemos qué orar según conviene, pero el Espíritu está intercediendo Él mismo por nosotros con gemidos que son inexpresables. Mas Aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque Este intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios.

Evangelio Jn 7:37-39

Ahora bien, el último día, el más solemne de la fiesta, Jesús poniéndose de pie, clamó: “Si alguno tiene sed venga a Mí, y beba quien cree en Mí. Como ha dicho la Escritura: «de su seno manarán torrentes de agua viva». Dijo esto del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en Él: pues aún no había Espíritu, por cuanto Jesús no había sido todavía glorificado.