El Santísimo Nombre de Jesús

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Primera Lectura Flp 2:1-11

Si tenéis, pues, (para mí) alguna consolación en Cristo algún consuelo de caridad, alguna comunicación de Espíritu, alguna ternura y misericordia, poned el colmo a mi gozo, siendo de un mismo sentir, teniendo un mismo amor, un mismo espíritu, un mismo pensamiento. No hagáis nada por emulación ni por vanagloria, sino con humilde corazón, considerando los unos a los otros como superiores, no mirando cada uno por su propia ventaja, sino por la de los demás. Tened en vuestros corazones los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús; el cual, siendo su naturaleza la de Dios, no miró como botín el ser igual a Dios, sino que se despojó a sí mismo, tomando la forma de siervo, hecho semejante a los hombres. Y hallándose en la condición de hombre se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de Cruz. Por eso Dios le sobreensalzó y le dio el nombre que es sobre todo nombre, para que toda rodilla en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra se doble en el nombre de Jesús, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Salmo Responsorial Sal 8:4-5, 6-7, 8-9

Cuando contemplo tus cielos, hechura de tus dedos, la luna y las estrellas que Tú pusiste en su lugar... 5. ¿Qué es el hombre para que Tú lo recuerdes, o el hijo del hombre para que te ocupes de él?

Tú lo creaste poco inferior a Dios, le ornaste de gloria y de honor. Le diste poder sobre las obras de tus manos, y todo lo pusiste bajo sus pies:

las ovejas y los bueyes todos, y aun las bestias salvajes, las aves del cielo y los peces del mar, y cuanto surca las sendas del agua.

Evangelio Lc 2:21-24

Habiéndose cumplido los ocho días para su circuncisión, le pusieron por nombre Jesús, el mismo que le fue dado por el ángel antes que fuese concebido en el seno. Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén a fin de presentarlo al Señor, según está escrito en la Ley de Moisés: “Todo varón primer nacido será llamado santo para el Señor”, y a fin de dar en sacrificio, según lo dicho en la Ley del Señor, “un par de tórtolas o dos pichones”.