Oración completa
Danos la paz en nuestros días, Señor, pues no hay quien combata por nosotros, sino Tú, Dios nuestro.
℣. Haya paz dentro de tus muros.
℟. Y prosperidad en tus palacios.
Oremos
¡Oh Dios, de quien proceden los santos deseos, los consejos rectos y las obras buenas!; concede a tus siervos aquella paz que el mundo no les puede dar, para que nuestros corazones cumplan tus mandamientos y nuestro tiempo, alejado todo temor de guerra, discurra bajo tu protección, en la tranquilidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Danos la paz en nuestros días, Señor, pues no hay quien combata por nosotros, sino Tú, Dios nuestro.
DA pacem, Domine, in diebus nostris, quia non est alius, qui pugnet pro nobis, nisi tu, Deus noster.
℣. Haya paz dentro de tus muros.
℟. Y prosperidad en tus palacios.
℣. Fiat pax in virtute tua.
℟. Et abundantia in turribus tuis.
Oremos
¡Oh Dios, de quien proceden los santos deseos, los consejos rectos y las obras buenas!; concede a tus siervos aquella paz que el mundo no les puede dar, para que nuestros corazones cumplan tus mandamientos y nuestro tiempo, alejado todo temor de guerra, discurra bajo tu protección, en la tranquilidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Oremus:
Deus, a quo sancta desideria, recta consilia et iusta sunt opera: da servis tuis illam, quam mundus dare non potest, pacem; ut et corda nostra mandatis tuis dedita, et hostium sublata formidine, tempora sint tua protectione tranquilla. Per Christum Dominum nostrum. Amen.