Oración completa
Señor Jesucristo, así como permaneciste junto al lecho del bondadoso san José y lo condujiste suavemente al hogar celestial, conduce como Pastor a cada alma que está por morir al paraíso de la paz perfecta. Que las lágrimas derramadas por su partida den testimonio de nuestro amor por ellas y de la profundidad de nuestra acción de gracias por el don de sus vidas y por la gracia de una buena muerte. Porque tú eres Señor por los siglos de los siglos. Amén.