Oración completa
Señor Jesucristo, que para inflamar nuestros corazones con el fuego de tu amor, al enfriarse el mundo, renovaste en el cuerpo del bienaventurado Francisco las sagradas llagas de tu Pasión: concédenos propicio que, por sus méritos y preces, llevemos constantemente la Cruz, y hagamos dignos frutos de penitencia. Amén.