Oración completa
Oh Virgen siempre Inmaculada, Madre de Misericordia, Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Consuelo de los afligidos, tú conoces mis necesidades, mis penas y mis sufrimientos. Mírame con misericordia. Al aparecerte en la Gruta de Lourdes, quisiste hacer de ella un santuario privilegiado, desde donde dispensas tus favores; y ya muchos enfermos han obtenido la curación de sus enfermedades, tanto espirituales como corporales. Vengo, pues, con plena confianza a implorar tu intercesión maternal.
Obtén, oh Madre amorosa, el cumplimiento de mis peticiones.
(menciona aquí tus intenciones)
En agradecimiento por tus favores, me esforzaré por imitar tus virtudes, para poder un día compartir tu gloria.
Amén.