Oración completa
ORACIÓN PREPARATORIA
Recibe, oh Santísima Trinidad, este humilde servicio mío, que te ofrezco en unión con los méritos de nuestro Señor Jesucristo, de la Santísima Virgen y de todos los Santos, para gloria de tu divina majestad, en satisfacción por mis pecados, en memoria de nuestra redención, y para obtener descanso para los difuntos, gracia para los vivos y gloria eterna para todos. A ti sean alabanza, honor y gloria, oh bendita Trinidad, por los siglos de los siglos. Amén.
℣. Oh Dios, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- PRIMERA ESTACIÓN
Donde Cristo es condenado a muerte
Él se sometió voluntariamente a aquel juicio injusto, para librarte de la sentencia de condenación eterna.
ANT. Dijeron los impíos, razonando consigo mismos, pero no rectamente: Tendamos asechanzas al justo, porque se opone a nuestras obras; se gloría de tener el conocimiento de Dios y llama a Dios su Padre. Veamos si sus palabras son verdaderas. Si de verdad es Hijo de Dios, él lo librará de nuestras manos. Condenémoslo a una muerte vergonzosísima.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro... Ave María...
℣. Dios no perdonó a su propio Hijo.
℟. Sino que lo entregó por todos nosotros.
℣. Fue ofrecido porque él mismo lo quiso.
℟. Y no abrió su boca.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
Oremos:
Oh Señor Jesucristo, que del seno del Padre descendiste del cielo a la tierra y derramaste tu preciosísima sangre para la remisión de nuestros pecados, te suplicamos humildemente que en el día del juicio merezcamos estar a tu derecha y oír de ti: Venid, benditos. Tú, que vives y reinas con el Padre, en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Omitido en el Golden Manual:
℣. Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal.
℟. Ten misericordia de nosotros.
℣. Bendigamos al Señor.
℟. Demos gracias a Dios.
℣. Por la misericordia de Dios, descansen en paz las almas de los fieles difuntos.
℟. Amén.
- SEGUNDA ESTACIÓN
Donde la cruz es puesta sobre Cristo
"Los pecadores trabajaron sobre mis espaldas." (Sal 128)
ANT. ¡Salve, Rey nuestro! Solo tú tuviste compasión de nuestros pecados, y fuiste llevado, en obediencia a tu Padre, a ser crucificado, como cordero manso llevado al matadero. A ti la gloria, Hosanna; a ti el triunfo y la victoria; a ti la corona de suprema alabanza y honor.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro... Ave María...
℣. El castigo que nos trae la paz cayó sobre él.
℟. Y por sus heridas hemos sido sanados.
℣. El Señor cargó sobre él la iniquidad de todos nosotros.
℟. Por la maldad de su pueblo lo hirió.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
- TERCERA ESTACIÓN
Donde Cristo cae por primera vez bajo la cruz
¡Cuán grande debe ser el peso de nuestros pecados, bajo el cual él cayó, pues sostiene todas las cosas con la palabra de su poder!
ANT. Nuestro Señor Jesucristo se humilló hasta la muerte, y muerte de cruz; por eso Dios lo exaltó y le dio un nombre que está sobre todo nombre.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro... Ave María...
℣. Verdaderamente él cargó con nuestras enfermedades.
℟. Y llevó nuestros dolores.
℣. Fue herido por nuestras iniquidades.
℟. Fue quebrantado por nuestros pecados.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
- CUARTA ESTACIÓN
Donde la Santísima Virgen y San Juan encuentran a Cristo
¡Oh, qué espada tan aguda de dolor debió atravesar el corazón de su Madre y de su discípulo amado cuando encontraron así a Jesús! ¿Participas tú también de su tristeza y dolor?
ANT. Oh todos los que pasáis por el camino, atended y ved si hay dolor semejante a mi dolor; por eso lloro, y mis ojos derraman agua, porque el Consolador, alivio de mi alma, está lejos de mí. Mis ojos se han consumido de tanto llorar; mis entrañas se han turbado; mi corazón se revuelve dentro de mí, por la desolación de mi Hijo, porque el enemigo ha prevalecido.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro... Ave María...
℣. Grande como el mar es tu dolor.
℟. ¿Quién te sanará?
℣. Una espada de dolor atravesó tu alma.
℟. Para que se revelen los pensamientos de muchos corazones.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
- QUINTA ESTACIÓN
Donde la cruz es puesta sobre Simón de Cirene
Este hombre fue obligado a llevar la cruz detrás de Jesús. ¡Qué gran honor habría sido llevarla de buena voluntad! ¿Estás dispuesto a llevar la cruz de Cristo?
ANT. Conviene que nos gloriemos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección, y por quien somos salvados y liberados.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro... Ave María...
℣. Lejos de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo.
℟. Por quien el mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo.
℣. Oh cruz fiel, árbol único y noble.
℟. Ningún bosque produce otro semejante en hoja, flor o fruto.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
- SEXTA ESTACIÓN
Donde Cristo es encontrado por Verónica
¡Qué excelente espejo obtuvo Verónica en la imagen del rostro de Cristo! Contémplate siempre en ese espejo.
ANT. He aquí que lo vimos sin belleza ni hermosura, despreciado y el más abyecto de los hombres, varón de dolores y conocedor de la enfermedad; su rostro estaba como escondido y despreciado, y por eso no lo estimamos. Su apariencia no tiene honor entre los vivos, ni su belleza entre los hijos de los hombres; sin embargo, es hermoso sobre todos los hijos de los hombres, y por sus heridas hemos sido curados.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro... Ave María...
℣. Señor Dios de los ejércitos, vuélvete a nosotros.
℟. Muéstranos tu rostro y seremos salvos.
℣. No apartes de nosotros tu rostro.
℟. Ni abandones a tus siervos en tu ira.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
- SÉPTIMA ESTACIÓN
Donde Cristo cae a la puerta del juicio
¿Cómo podrás permanecer de pie delante de él en el día del juicio?
ANT. Me entregaron en manos de los impíos, me arrojaron entre los malvados y no perdonaron mi alma. Hombres fuertes se reunieron contra mí y estuvieron sobre mí como gigantes, mirándome con miradas feroces; y, golpeándome con azotes crueles, se burlaron de mí.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro... Ave María...
℣. Yo soy gusano, y no hombre.
℟. Oprobio de los hombres y desecho del pueblo.
℣. Todos los que me ven se burlan de mí.
℟. Hablan contra mí con sus labios y menean la cabeza.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
- OCTAVA ESTACIÓN
Donde las mujeres lloran por Cristo
¿Dónde están las lágrimas con que lloras tus pecados, más que la pérdida de un bien terreno?
ANT. Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos. Porque vendrán días en que dirán: Dichosas las estériles, los vientres que no engendraron y los pechos que no amamantaron. Entonces comenzarán a decir a los montes: Caed sobre nosotros; y a los collados: Cubridnos. Porque si esto hacen en el leño verde, ¿qué se hará en el seco?
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro... Ave María...
℣. El aliento de nuestras narices, Cristo el Señor,
℟. Fue tomado por nuestros pecados.
℣. Ha caído la corona de nuestra cabeza.
℟. ¡Ay de nosotros, porque hemos pecado!
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
- NOVENA ESTACIÓN
Cristo cae por última vez en el monte Calvario
¡Oh, cuántas veces Cristo es oprimido por el peso de nuestros pecados!
ANT. Oh pueblo mío, ¿qué te he hecho, o en qué te he entristecido? Respóndeme. Te saqué de la tierra de Egipto, y tú me preparaste una cruz; te conduje cuarenta años por el desierto y te alimenté con maná, y tú me golpeaste con bofetadas y azotes; te di un cetro real, y tú diste a mi cabeza una corona de espinas. ¿Qué más pude hacer por ti que no haya hecho?
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro... Ave María...
℣. Es llevado como oveja al matadero.
℟. Y como cordero ante sus trasquiladores, enmudece.
℣. Entregó su alma a la muerte.
℟. Para dar vida a su pueblo.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
- DÉCIMA ESTACIÓN
Donde Cristo es despojado de sus vestiduras y le dan vinagre y hiel para beber
¿Eres duro y desconsiderado con los pobres? Lo que haces a ellos, se lo haces a Cristo.
ANT. Oh pueblo mío, ¿qué te he hecho, o en qué te he entristecido? Respóndeme. Te saqué de la casa de la esclavitud a la tierra prometida; y cuando vine a ti desde el seno de mi Padre, tú me llevaste a la muerte de cruz. Te planté como mi viña escogida, y te hiciste para mí extremadamente amarga. Te di a beber del agua de salvación de la roca, y tú me diste a beber vinagre y hiel. ¿Qué más pude hacer por ti que no haya hecho?
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro... Ave María...
℣. Mi fuerza se secó como un tiesto.
℟. Y mi lengua se pegó a mi paladar.
℣. Me dieron hiel para comer.
℟. Y en mi sed me dieron vinagre para beber.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
- UNDÉCIMA ESTACIÓN
Donde Cristo es clavado a la cruz con terribles clavos
¡Cuán fuertes son los lazos de amor con que Jesús se ha atado a ti! ¿Cómo te atas tú a él en respuesta?
ANT. Oh pueblo mío, ¿qué te he hecho? Te exalté con gran poder, y tú me colgaste en el patíbulo de la Cruz; te hice más alto que todas las naciones, y tú me cargaste de oprobios y maldiciones; abrí ante ti el Mar Rojo, y tú abriste mi costado con la lanza. ¿Qué pude hacer por ti que no haya hecho?
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro... Ave María...
℣. ¿Qué heridas son estas en medio de tus manos?
℟. Con ellas fui herido en la casa de quienes me amaban.
℣. Traspasaron mis manos y mis pies.
℟. Y contaron todos mis huesos.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
- DUODÉCIMA ESTACIÓN
Donde Cristo muere en la cruz
Considera lo que Jesús dijo e hizo al morir. ¡Oh, que también tú puedas morir como él!
ANT. Mirad cómo muere el justo, y nadie lo toma en serio; los justos son arrebatados, y nadie lo considera. El justo es quitado de delante del mal, y su memoria estará en paz.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro... Ave María...
℣. Cristo se hizo por nosotros obediente hasta la muerte.
℟. Y muerte de cruz.
℣. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
℟. Porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
- DECIMOTERCERA ESTACIÓN
El cuerpo de Cristo es bajado de la cruz y puesto sobre las rodillas de su Madre
Considera la vehemente angustia del alma de María cuando recibió en sus brazos el cuerpo muerto de su Hijo bajado de la cruz y lo puso sobre sus rodillas. El amor le causó tan gran dolor y la hizo verdaderamente mártir. ¿Qué amor y compasión sientes por tu Salvador?
ANT. ¿A qué te compararé, o a quién te asemejaré, hija de Jerusalén? ¿A qué te igualaré, virgen hija de Sión? Grande como el mar es tu desolación. Oh Madre de misericordia, hazme participar contigo de la muerte de Cristo; hazme partícipe de su Pasión.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro... Ave María...
℣. Por ti, oh Virgen María, alcancemos la salvación,
℟. Por las heridas de Cristo.
℣. Oh santo Jesús, concédeme obtener, por tu Madre,
℟. La corona de la victoria.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
- DECIMOCUARTA ESTACIÓN
El cuerpo de Jesús es sepultado
Considera, alma mía, cómo el cuerpo de Jesús fue envuelto en aromas y puesto en un sepulcro nuevo. ¿Con qué honor recibes cada día a Jesús tu Redentor, sacramental o espiritualmente? ¿O procuras siempre ser como un sepulcro nuevo para recibir a Jesús, resplandeciente con los hermosos adornos de la virtud?
ANT. Soy contado entre los que bajan a la fosa; he llegado a ser como un hombre sin auxilio, libre entre los muertos. Oh buen Jesús, vengo aquí con las mujeres a tu sepulcro, triste y lamentando haberme mostrado hasta ahora tan indigno; confirma y establece el reino de la gracia en mi corazón.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro... Ave María...
℣. Mi carne descansará en la esperanza.
℟. No permitirás que tu Santo vea la corrupción.
℣. Levántate, Señor, y ayúdame.
℟. Y líbrame de mis pecados.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
- RECOMENDACIÓN
Mira, Señor, te suplicamos, a esta familia tuya, por la cual nuestro Señor Jesucristo no rehusó ser entregado en manos de hombres malvados y sufrir el tormento de la cruz; él que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Oración sobre el santo sudario del cuerpo de Cristo
Oh Señor Jesucristo, que dejaste las señales de tu Pasión en el santo sudario en que tu sacratísimo cuerpo fue envuelto por José al ser bajado de la cruz, concede misericordiosamente que, por tu muerte y sepultura, seamos llevados a la gloria de la resurrección. Tú que vives y reinas, etc.
ORACIÓN PREPARATORIA
ORATIO PRAEPARATORIA
Recibe, oh Santísima Trinidad, este humilde servicio mío, que te ofrezco en unión con los méritos de nuestro Señor Jesucristo, de la Santísima Virgen y de todos los Santos, para gloria de tu divina majestad, en satisfacción por mis pecados, en memoria de nuestra redención, y para obtener descanso para los difuntos, gracia para los vivos y gloria eterna para todos. A ti sean alabanza, honor y gloria, oh bendita Trinidad, por los siglos de los siglos. Amén.
SUSCIPE, Sancta Trinitas, hoc servitutis meae obsequium, quod ad divinae Maiestatis tuae gloriam, et recognitionem redemptionis nostrae, pro satisfactione peccatorum meorum ad impetrandam defunctis requiem, vivisque gratiam, omnibus gloriam offero, in unione meritorum Domini nostri Iesu Christi, Beatae Virginis Mariae et omnium Sanctorum. Tibi laus, honor, et gloria, o beata Trinitas, in sempiterna saecula. Amen.
℣. Oh Dios, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.
℣. Deus in adiutorium meum intende.
℟. Domine ad adiuvandum me festina.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen.
- PRIMERA ESTACIÓN
Donde Cristo es condenado a muerte
- I STATIO
Ubi Christus morti adiudicatur
Él se sometió voluntariamente a aquel juicio injusto, para librarte de la sentencia de condenación eterna.
Iniquum hoc iudicium lubens ille subiit, ut te ab aeterna damnationis sententia absolveret.
ANT. Dijeron los impíos, razonando consigo mismos, pero no rectamente: Tendamos asechanzas al justo, porque se opone a nuestras obras; se gloría de tener el conocimiento de Dios y llama a Dios su Padre. Veamos si sus palabras son verdaderas. Si de verdad es Hijo de Dios, él lo librará de nuestras manos. Condenémoslo a una muerte vergonzosísima.
Ant. Dixerunt impii apud se non recte cogitantes: circumveniamus iustum, quoniam contrarius est operibus nostris: promittit se scientiam Dei habere, Filium Dei se nominat; videamus si sermones illius veri sunt, et si est vere Filius Dei, liberet eum de manibus nostris: morte turpissima condemnemus eum.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro... Ave María...
Pater noster... Ave Maria...
℣. Dios no perdonó a su propio Hijo.
℟. Sino que lo entregó por todos nosotros.
℣. Proprio Filio suo non pepercit Deus.
℟. Sed pro nobis omnibus tradidit illum.
℣. Fue ofrecido porque él mismo lo quiso.
℟. Y no abrió su boca.
℣. Oblatus est quia ipse voluit.
℟. Et non aperuit os suum,
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
Oremos:
Oh Señor Jesucristo, que del seno del Padre descendiste del cielo a la tierra y derramaste tu preciosísima sangre para la remisión de nuestros pecados, te suplicamos humildemente que en el día del juicio merezcamos estar a tu derecha y oír de ti: Venid, benditos. Tú, que vives y reinas con el Padre, en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Oremus:
DOMINE Iesu Christe, qui de caelis ad terram de sinu Patris descendisti, et sanguinem tuum pretiosum in remissionem peccatorum nostrorum fudisti: te humiliter deprecamur, ut in die iudicii ad dexteram tuam audire mereamur: VENITE BENEDICTI. Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitate Spiritus Sancti, Deus per omnia saecula saeculorum. Amen.
Omitido en el Golden Manual:
Omittuntur in Golden Manual:
℣. Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal.
℟. Ten misericordia de nosotros.
℣. Sanctus Deus, sanctus fortis, sanctus immortalis.
℟. Miserere nobis
℣. Bendigamos al Señor.
℟. Demos gracias a Dios.
℣. Benedicamus Domino
℟. Deo gratias.
℣. Por la misericordia de Dios, descansen en paz las almas de los fieles difuntos.
℟. Amén.
℣. Fidelium animae per misericordiam Dei requiescant in pace.
℟. Amen.
- SEGUNDA ESTACIÓN
Donde la cruz es puesta sobre Cristo
- II STATIO
Ubi Christo Crux imponitur
"Los pecadores trabajaron sobre mis espaldas." (Sal 128)
Supra dorsum meum fabricaverunt peccatores. (Ps. 128)
ANT. ¡Salve, Rey nuestro! Solo tú tuviste compasión de nuestros pecados, y fuiste llevado, en obediencia a tu Padre, a ser crucificado, como cordero manso llevado al matadero. A ti la gloria, Hosanna; a ti el triunfo y la victoria; a ti la corona de suprema alabanza y honor.
Ant. Ave Rex noster, tu solus nostros es miseratus errores, Patri oboediens ductus es ad crucifigendum, ut agnus mansuetus ad occisionem. Tibi gloria Hosanna: tibi triumphus et victoria: tibi summae laudis et honoris corona.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro... Ave María...
Pater noster... Ave Maria...
℣. El castigo que nos trae la paz cayó sobre él.
℟. Y por sus heridas hemos sido sanados.
℣. Disciplina pacis nostrae super eum.
℟. Et livore eius sanati sumus.
℣. El Señor cargó sobre él la iniquidad de todos nosotros.
℟. Por la maldad de su pueblo lo hirió.
℣. Posuit in eo Dominus iniquitatem omnium nostrum.
℟. Propter scelus populi sui percussit eum.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
Oremus: Domine Iesu Christe...
- TERCERA ESTACIÓN
Donde Cristo cae por primera vez bajo la cruz
- III STATIO
Ubi primum Christus sub Cruce cecidit
¡Cuán grande debe ser el peso de nuestros pecados, bajo el cual él cayó, pues sostiene todas las cosas con la palabra de su poder!
Quantum pondus est peccatorum nostrorum, cui ille succubuit, quia omnia portat verbo virtutis suae.
ANT. Nuestro Señor Jesucristo se humilló hasta la muerte, y muerte de cruz; por eso Dios lo exaltó y le dio un nombre que está sobre todo nombre.
Ant. Humiliavit semetipsum Dominus noster Iesus Christus usque ad mortem, mortem autem Crucis, propter quod et Deus exaltavit illum et donavit illi nomen, quod est super omne nomen.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro... Ave María...
Pater noster... Ave Maria...
℣. Verdaderamente él cargó con nuestras enfermedades.
℟. Y llevó nuestros dolores.
℣. Vere languores nostros ipse portavit
℟. Et dolores nostros ipse portavit.
℣. Fue herido por nuestras iniquidades.
℟. Fue quebrantado por nuestros pecados.
℣. Ipse vulneratus est propter iniquitates nostras.
℟. Attritus est propter scelera nostra.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
Oremus: Domine Iesu Christe...
- CUARTA ESTACIÓN
Donde la Santísima Virgen y San Juan encuentran a Cristo
- IV STATIO
Ubi Beata Virgo cum Sancto Ioanne obviat Christo
¡Oh, qué espada tan aguda de dolor debió atravesar el corazón de su Madre y de su discípulo amado cuando encontraron así a Jesús! ¿Participas tú también de su tristeza y dolor?
Quam acerbo doloris gladio cor matris, et cor amantissimi discipuli vulneratum fuerit ad hunc Iesu conspectum! Quem in te compassionis dolorem sentis.
ANT. Oh todos los que pasáis por el camino, atended y ved si hay dolor semejante a mi dolor; por eso lloro, y mis ojos derraman agua, porque el Consolador, alivio de mi alma, está lejos de mí. Mis ojos se han consumido de tanto llorar; mis entrañas se han turbado; mi corazón se revuelve dentro de mí, por la desolación de mi Hijo, porque el enemigo ha prevalecido.
Ant. O vos omnes, qui transitis per viam, attendite et videte, si est dolor sicut dolor meus. Idcirco ego plorans, et oculus meus deducens aquas, quia longe factus est a me consolator, convertens animam meam. Defecerunt prae lacrimis oculi mei: conturbata sunt omnia viscera mea: effusum est in terra iecur meum, super contritione filii mei, quoniam praevaluit inimicus.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro... Ave María...
Pater noster... Ave Maria...
℣. Grande como el mar es tu dolor.
℟. ¿Quién te sanará?
℣. Magna est velut mare contritio tua.
℟. Quis medebitur tui?
℣. Una espada de dolor atravesó tu alma.
℟. Para que se revelen los pensamientos de muchos corazones.
℣. Tuam ipsius animam doloris gladius pertransivit.
℟. Ut revelentur ex multis cordibus cogitationes.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
Oremus: Domine Iesu Christe...
- QUINTA ESTACIÓN
Donde la cruz es puesta sobre Simón de Cirene
- V STATIO
Ubi Simoni Cyrenaeo Crux imponitur
Este hombre fue obligado a llevar la cruz detrás de Jesús. ¡Qué gran honor habría sido llevarla de buena voluntad! ¿Estás dispuesto a llevar la cruz de Cristo?
Coactus hic Crucem post Iesum portavit, quanto merito portasset sponte! Quae tua est promptitudo ad ferendam crucem Christi?
ANT. Conviene que nos gloriemos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección, y por quien somos salvados y liberados.
Ant. Nos autem gloriari oportet in Cruce Domini nostri Iesu Christi, in quo est salus, vita et resurrectio nostra, per quem salvati et liberati sumus.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro... Ave María...
Pater noster... Ave Maria...
℣. Lejos de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo.
℟. Por quien el mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo.
℣. Mihi autem absit gloriari, nisi in Cruce Domini nostri Iesu Christi.
℟. Per quem mihi mundus crucifixus est et ego mundo.
℣. Oh cruz fiel, árbol único y noble.
℟. Ningún bosque produce otro semejante en hoja, flor o fruto.
℣. Crux fidelis inter omnes, arbor una nobilis.
℟. Nulla silva talem profert, fronde, flore, germine.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
Oremus: Domine Iesu Christe...
- SEXTA ESTACIÓN
Donde Cristo es encontrado por Verónica
- VI STATIO
Ubi Veronica Christo obviat
¡Qué excelente espejo obtuvo Verónica en la imagen del rostro de Cristo! Contémplate siempre en ese espejo.
Quam illa praeclarum speculum a Christo obtinuit! in hoc te semper contemplare.
ANT. He aquí que lo vimos sin belleza ni hermosura, despreciado y el más abyecto de los hombres, varón de dolores y conocedor de la enfermedad; su rostro estaba como escondido y despreciado, y por eso no lo estimamos. Su apariencia no tiene honor entre los vivos, ni su belleza entre los hijos de los hombres; sin embargo, es hermoso sobre todos los hijos de los hombres, y por sus heridas hemos sido curados.
Ant. Ecce vidimus eum non habentem speciem neque decorem, despectum et novissimum virorum virum dolorum et scientem infirmitatem, et quasi absconditus vultus eius, unde nec reputavimus eum. Inglorius est inter viros aspectus eius, et forma eius inter filios hominum. Ipse autem est speciosus forma prae filiis hominum, cuius livore sanati sumus.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro... Ave María...
Pater noster... Ave Maria...
℣. Señor Dios de los ejércitos, vuélvete a nosotros.
℟. Muéstranos tu rostro y seremos salvos.
℣. Domine Deus virtutum converte nos.
℟. Et ostende faciem tuam, et salvi erimus.
℣. No apartes de nosotros tu rostro.
℟. Ni abandones a tus siervos en tu ira.
℣. Ne avertas faciem tuam a nobis.
℟. Et ne declines in ira a servis tuis.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
Oremus: Domine Iesu Christe...
- SÉPTIMA ESTACIÓN
Donde Cristo cae a la puerta del juicio
- VII STATIO
Ubi Christus sub iudiciaria porta cecidit
¿Cómo podrás permanecer de pie delante de él en el día del juicio?
Quomodo tu in iudicio extremo subsistes?
ANT. Me entregaron en manos de los impíos, me arrojaron entre los malvados y no perdonaron mi alma. Hombres fuertes se reunieron contra mí y estuvieron sobre mí como gigantes, mirándome con miradas feroces; y, golpeándome con azotes crueles, se burlaron de mí.
Ant. Tradiderunt me in manus impiorum et inter iniquos proiecerunt me, et non pepercerunt animae meae. Congregati sunt adversum me fortes et sicut gigantes steterunt contra me terribilibus oculis intuentes et plaga crudeli percutientes subsannaverunt me.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro... Ave María...
Pater noster... Ave Maria...
℣. Yo soy gusano, y no hombre.
℟. Oprobio de los hombres y desecho del pueblo.
℣. Ego autem sum vermis et non homo.
℟. Opprobrium hominum et abiectio plebis.
℣. Todos los que me ven se burlan de mí.
℟. Hablan contra mí con sus labios y menean la cabeza.
℣. Omnes videntes me deriserunt me.
℟. Locuti sunt labiis et moverunt caput.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
Oremus: Domine Iesu Christe...
- OCTAVA ESTACIÓN
Donde las mujeres lloran por Cristo
- VIII STATIO
Ubi mulieres Christum deplorant
¿Dónde están las lágrimas con que lloras tus pecados, más que la pérdida de un bien terreno?
Ubi sunt lacrimae tuae, quibus sola peccata tua, nullam vero alium rei temporalis iacturam defleas?
ANT. Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos. Porque vendrán días en que dirán: Dichosas las estériles, los vientres que no engendraron y los pechos que no amamantaron. Entonces comenzarán a decir a los montes: Caed sobre nosotros; y a los collados: Cubridnos. Porque si esto hacen en el leño verde, ¿qué se hará en el seco?
Ant. Filiae Ierusalem, nolite flere super me, sed super vos ipsas flere, et super filios vestros. Quoniam ecce venient dies in quibus dicent: beatae steriles, et ventres quae non genuerunt, et ubera, quae non lactaverunt. Tunc incipient dicere montibus: cadite super nos; et collibus, operite nos. Quia si in viridi ligno haec faciunt, in arido quid fiet?
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro... Ave María...
Pater noster... Ave Maria...
℣. El aliento de nuestras narices, Cristo el Señor,
℟. Fue tomado por nuestros pecados.
℣. Spiritus oris nostri Christus Dominus.
℟. Captus est in peccatis nostris.
℣. Ha caído la corona de nuestra cabeza.
℟. ¡Ay de nosotros, porque hemos pecado!
℣. Cecidit corona capitis nostris.
℟. Vae nobis quia peccavimus.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
Oremus: Domine Iesu Christe...
- NOVENA ESTACIÓN
Cristo cae por última vez en el monte Calvario
- IX STATIO
Ubi ultimo cecidit ad Montem Calvariae
¡Oh, cuántas veces Cristo es oprimido por el peso de nuestros pecados!
Quoties peccatis nostris Christus opprimitur?
ANT. Oh pueblo mío, ¿qué te he hecho, o en qué te he entristecido? Respóndeme. Te saqué de la tierra de Egipto, y tú me preparaste una cruz; te conduje cuarenta años por el desierto y te alimenté con maná, y tú me golpeaste con bofetadas y azotes; te di un cetro real, y tú diste a mi cabeza una corona de espinas. ¿Qué más pude hacer por ti que no haya hecho?
Ant. Popule meus, quid feci tibi, aut in quo contristavi te, responde mihi. Ego te eduxi de terra Aegypti: et tu me eduxisti ad patibulum Crucis. Ego te pavi manna per desertum quadraginta annis; et tu me cecidisti alapis et flagellis. Ego dedi tibi sceptrum regale; et tu dedisti capiti meo spineam coronam. Quid ultra debui tibi facere et non feci?
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro... Ave María...
Pater noster... Ave Maria...
℣. Es llevado como oveja al matadero.
℟. Y como cordero ante sus trasquiladores, enmudece.
℣. Sicut ovis ad occisionem ductus est.
℟. Et quasi agnus coram tondente se obmutuit.
℣. Entregó su alma a la muerte.
℟. Para dar vida a su pueblo.
℣. Tradidit in mortem animam suam.
℟. Ut vivificaret populum suum.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
Oremus: Domine Iesu Christe...
- DÉCIMA ESTACIÓN
Donde Cristo es despojado de sus vestiduras y le dan vinagre y hiel para beber
- X STATIO
Ubi felle et aceto potatur
¿Eres duro y desconsiderado con los pobres? Lo que haces a ellos, se lo haces a Cristo.
Quam tu immitis es in pauperes? Idem Christo facis?
ANT. Oh pueblo mío, ¿qué te he hecho, o en qué te he entristecido? Respóndeme. Te saqué de la casa de la esclavitud a la tierra prometida; y cuando vine a ti desde el seno de mi Padre, tú me llevaste a la muerte de cruz. Te planté como mi viña escogida, y te hiciste para mí extremadamente amarga. Te di a beber del agua de salvación de la roca, y tú me diste a beber vinagre y hiel. ¿Qué más pude hacer por ti que no haya hecho?
Ant. Popule meus, quid tibi feci, aut in quo contristavi te? responde mihi: Ego eduxi te de domo servitutis in terram promissionis: et tu me descendentem e sinu Patris eduxisti ad mortem Crucis. Ego te plantavi vineam meam speciosissimam; et tu factus es mihi nimis amara. Ego te potavi aqua salutis de terra: et tu me potasti felle et aceto. Quid ultra debui tibi facere et non feci?
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro... Ave María...
Pater noster... Ave Maria...
℣. Mi fuerza se secó como un tiesto.
℟. Y mi lengua se pegó a mi paladar.
℣. Aruit tamquam testa virtus mea.
℟. Et lingua me adhaesit faucibus meis.
℣. Me dieron hiel para comer.
℟. Y en mi sed me dieron vinagre para beber.
℣. Dederunt in escam meam fel.
℟. Et in siti mea potaverunt me aceto.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
Oremus: Domine Iesu Christe...
- UNDÉCIMA ESTACIÓN
Donde Cristo es clavado a la cruz con terribles clavos
- XI STATIO
Ubi Cruci horrendis clavis affigitur
¡Cuán fuertes son los lazos de amor con que Jesús se ha atado a ti! ¿Cómo te atas tú a él en respuesta?
Quam fortia amoris sunt vincula quibus Iesus se tibi obstrinxit! quibus tu vicissim te illi obstringis.
ANT. Oh pueblo mío, ¿qué te he hecho? Te exalté con gran poder, y tú me colgaste en el patíbulo de la Cruz; te hice más alto que todas las naciones, y tú me cargaste de oprobios y maldiciones; abrí ante ti el Mar Rojo, y tú abriste mi costado con la lanza. ¿Qué pude hacer por ti que no haya hecho?
Ant. Popule meus quid feci tibi? Ego te exaltavi magna virtute: et tu me suspendisti in patibulo Crucis. Ego te excelsiorem feci cunctis gentibus; et tu me saturasti opprobriis et maledictis. Ego ante te aperui mare rubrum; et tu aperuisti lancea latus meum. Quid ultra debui tibi facere, et non feci?
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro... Ave María...
Pater noster... Ave Maria...
℣. ¿Qué heridas son estas en medio de tus manos?
℟. Con ellas fui herido en la casa de quienes me amaban.
℣. Quid sunt plagae istae in medio manuum tuarum?
℟. His plagatus sum in domo eorum, qui diligebant me.
℣. Traspasaron mis manos y mis pies.
℟. Y contaron todos mis huesos.
℣. Foderunt manus meas et pedes meos.
℟. Et dinumeraverunt omnia ossa mea.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
Oremus: Domine Iesu Christe...
- DUODÉCIMA ESTACIÓN
Donde Cristo muere en la cruz
- XII STATIO
Ubi in Cruce moritur
Considera lo que Jesús dijo e hizo al morir. ¡Oh, que también tú puedas morir como él!
Considera, quid moriens dixerit, et fecerit Iesus. Utinam tu similiter moriaris!
ANT. Mirad cómo muere el justo, y nadie lo toma en serio; los justos son arrebatados, y nadie lo considera. El justo es quitado de delante del mal, y su memoria estará en paz.
Ant. Ecce quomodo moritur iustus nemo percipit corde: viri iusti tolluntur et nemo considerat: a facie iniquitatis sublatus est iustus, et erit in pace memoria eius.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro... Ave María...
Pater noster... Ave Maria...
℣. Cristo se hizo por nosotros obediente hasta la muerte.
℟. Y muerte de cruz.
℣. Christus factus est pro nobis oboediens usque ad mortem.
℟. Mortem autem Crucis.
℣. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
℟. Porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
℣. Adoramus te, Christe, et benedicimus tibi.
℟. Quia per Sanctam Crucem tuam redemisti mundum.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
Oremus: Domine Iesu Christe...
- DECIMOTERCERA ESTACIÓN
El cuerpo de Cristo es bajado de la cruz y puesto sobre las rodillas de su Madre
- XIII STATIO
Ubi Iesu corpus e cruce super afflictae matris genua deponitur
Considera la vehemente angustia del alma de María cuando recibió en sus brazos el cuerpo muerto de su Hijo bajado de la cruz y lo puso sobre sus rodillas. El amor le causó tan gran dolor y la hizo verdaderamente mártir. ¿Qué amor y compasión sientes por tu Salvador?
Considera vehementes animae dolores Mariae, cum mortuum Filii sui corpus de cruce depositum suo complexu susciperet, et suis genibus sustineret. Caritas tantis eam doloribus affecit, eamque vere martyrem reddidit. Quamnam tu erga Salvatorem tuum sentis caritatem et commiserationem?
ANT. ¿A qué te compararé, o a quién te asemejaré, hija de Jerusalén? ¿A qué te igualaré, virgen hija de Sión? Grande como el mar es tu desolación. Oh Madre de misericordia, hazme participar contigo de la muerte de Cristo; hazme partícipe de su Pasión.
Ant. Cui comparabo te, vel cui assimilabo te, filia Ierusalem? Cui exaequabo te, et consolabor te Virgo filia Sion? Magna est enim velut mare contritio tua. (Lam 2:13) O Mater misericordiae, fac ut tecum portem Christi mortem, passionis consortem.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro... Ave María...
Pater noster... Ave Maria...
℣. Por ti, oh Virgen María, alcancemos la salvación,
℟. Por las heridas de Cristo.
℣. Per te salutem hauriamus, Virgo Maria,
℟. Ex vulneribus Christi.
℣. Oh santo Jesús, concédeme obtener, por tu Madre,
℟. La corona de la victoria.
℣. Pie Iesu, da per matrem me venire,
℟. Ad palmam victoriae.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
Oremus: Domine Iesu Christe...
- DECIMOCUARTA ESTACIÓN
El cuerpo de Jesús es sepultado
- XIV STATIO
Ubi Iesu corpus sepelitur
Considera, alma mía, cómo el cuerpo de Jesús fue envuelto en aromas y puesto en un sepulcro nuevo. ¿Con qué honor recibes cada día a Jesús tu Redentor, sacramental o espiritualmente? ¿O procuras siempre ser como un sepulcro nuevo para recibir a Jesús, resplandeciente con los hermosos adornos de la virtud?
Considera, o anima mea, quomodo corpus Iesu aromatibus condiatur, atque ita in monumento novo sepeliatur. Quibus tu honoribus Iesum, Redemptorem tuum, quotidie, sive sacramentaliter, sive spiritualiter excipis? An pro Iesu tuo recipiendo semper conaris esse monumentum novum, et praeclaris virtutum ornamentis splendidum?
ANT. Soy contado entre los que bajan a la fosa; he llegado a ser como un hombre sin auxilio, libre entre los muertos. Oh buen Jesús, vengo aquí con las mujeres a tu sepulcro, triste y lamentando haberme mostrado hasta ahora tan indigno; confirma y establece el reino de la gracia en mi corazón.
Ant. Aestimatus sum cum descendentibus in lacum, factus sum sicut homo sine adiutorio, inter mortuos liber (Ps 87:5-6) O bone Iesu, venio huc cum mulieribus ad monumentum, lamentans et flens quod adhuc tam indignum me reddidi, ad regnum gratiae tuae in corde meo conservandum et stabiliendum.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro... Ave María...
Pater noster... Ave Maria...
℣. Mi carne descansará en la esperanza.
℟. No permitirás que tu Santo vea la corrupción.
℣. Caro mea requiescet in spe.
℟. Et non dabis sanctum tuum videre corruptionem.
℣. Levántate, Señor, y ayúdame.
℟. Y líbrame de mis pecados.
℣. Exsurge, Domine, adiuva me.
℟. Et redime me a peccatis meis.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
Oremos: Oh Señor Jesucristo...
Oremus: Domine Iesu Christe...
- RECOMENDACIÓN
- COMMENDATIO
Mira, Señor, te suplicamos, a esta familia tuya, por la cual nuestro Señor Jesucristo no rehusó ser entregado en manos de hombres malvados y sufrir el tormento de la cruz; él que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Respice, quaesumus Domine, super hanc familiam tuam, pro qua Dominus noster Iesus Christus non dubitavit manibus tradi nocentium et Crucis subire tormentum. Qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Oración sobre el santo sudario del cuerpo de Cristo
Oratio de Sancta Sindone Christi
Oh Señor Jesucristo, que dejaste las señales de tu Pasión en el santo sudario en que tu sacratísimo cuerpo fue envuelto por José al ser bajado de la cruz, concede misericordiosamente que, por tu muerte y sepultura, seamos llevados a la gloria de la resurrección. Tú que vives y reinas, etc.
Domine Iesu, qui in sancta sindone, qua corpus tuum sacratissimum in Cruce depositum, a Ioseph involutum fuit, passionis tuae vestigia reliquisti: concede propitius, ut per mortem et sepulturam tuam ad resurrectionis gloriam perducamur. Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.