Oración completa
Ven, Redentor de los pueblos,
manifiesta el parto de la Virgen;
que se admire todo siglo:
tal nacimiento conviene a Dios.
No engendrado por semilla humana,
sino por el soplo místico,
el Verbo de Dios se hizo carne
y floreció el fruto del vientre.
El seno de la Virgen se llena,
permanece intacto el claustro del pudor;
brillan allí los estandartes de las virtudes,
Dios habita en su templo.
Salga de su tálamo,
palacio real del pudor,
gigante de doble sustancia,
alegre para correr su camino.
Oh igual al Padre eterno,
cíñete con el trofeo de la carne,
fortaleciendo con virtud perpetua
la debilidad de nuestro cuerpo.
Ya resplandece tu pesebre,
y la noche respira una luz nueva,
que ninguna noche interrumpa
y que brille con fe constante.
A ti, Cristo, Rey piadosísimo,
y al Padre sea dada la gloria,
con el Espíritu Paráclito,
por los siglos eternos. Amén.
Ven, Redentor de los pueblos,
manifiesta el parto de la Virgen;
que se admire todo siglo:
tal nacimiento conviene a Dios.
VENI, redemptor gentium,
ostende partum Virginis;
miretur omne saeculum:
talis decet partus Deum.
No engendrado por semilla humana,
sino por el soplo místico,
el Verbo de Dios se hizo carne
y floreció el fruto del vientre.
Non ex virili semine,
sed mystico spiramine
Verbum Dei factum est caro
fructusque ventris floruit.
El seno de la Virgen se llena,
permanece intacto el claustro del pudor;
brillan allí los estandartes de las virtudes,
Dios habita en su templo.
Alvus tumescit Virginis,
claustrum pudoris permanet,
vexilla virtutum micant,
versatur in templo Deus.
Salga de su tálamo,
palacio real del pudor,
gigante de doble sustancia,
alegre para correr su camino.
Procedat e thalamo suo,
pudoris aula regia,
geminae gigas substantiae
alacris ut currat viam.
Oh igual al Padre eterno,
cíñete con el trofeo de la carne,
fortaleciendo con virtud perpetua
la debilidad de nuestro cuerpo.
Aequalis aeterno Patri,
carnis tropaeo cingere,
infirma nostri corporis
virtute firmans perpeti.
Ya resplandece tu pesebre,
y la noche respira una luz nueva,
que ninguna noche interrumpa
y que brille con fe constante.
Praesepe iam fulget tuum
lumenque nox spirat novum,
quod nulla nox interpolet
fideque iugi luceat.
A ti, Cristo, Rey piadosísimo,
y al Padre sea dada la gloria,
con el Espíritu Paráclito,
por los siglos eternos. Amén.
Sit, Christe, rex piissime,
tibi Patrique gloria
cum Spiritu Paraclito,
in sempiterna saecula. Amen.